
Hoy elevamos una acción de gracias por aquellos hombres que, con generosidad, han entregado su vida al servicio del Evangelio y del pueblo de Dios.
Su presencia en las comunidades es signo del amor de Cristo: fortalecen la fe, acompañan en el camino y siembran esperanza en cada corazón.
Pidamos al Señor que los llene de fuerza y alegría en su misión, y que siga despertando vocaciones valientes dispuestas a decir “sí” a su llamado.
¿Sientes el deseo de seguir más de cerca a Jesús o conoces a alguien con inquietud vocacional? Estamos aquí para apoyarte. Escríbenos al 305 222 3725.



