Buga, 15 de mayo de 2025 – Basílica del Señor de los Milagros

Un Valle del Cauca revestido de esperanza
Más de 250 presbíteros, 24 diáconos permanentes y 90 seminaristas de la Arquidiócesis de Cali y de las diócesis de Palmira, Buga, Buenaventura y Cartago convirtieron la capital espiritual del suroccidente colombiano en un auténtico cenáculo. Convocados por el Año Jubilar 2025, llegaron “como peregrinos de la esperanza” —lema adoptado por la provincia— para renovar sus promesas y robustecer los lazos de comunión ministerial.

Punto de partida: Seminario “Doce Apóstoles”
A las 7:30 a.m. el Seminario Mayor de Buga abrió sus puertas. Entre abrazos de antiguos compañeros de aulas, se celebró un acto penitencial comunitario. Una veintena de confesores atendió sin pausa a los peregrinos; algunos sacerdotes, como el P. Johan Gómez (Palmira), también administraron el sacramento: “Antes de cruzar la Puerta Santa, quisimos reconciliarnos con Dios y entre nosotros”.

Peregrinación por las calles de Buga

Sobre las 10:00 a.m. la procesión jubilar —cruz alzada, cirios y el estandarte con el logotipo del Jubileo— partió hacia la Basílica. Los fieles bugueños salieron a los andenes para saludar a los ministros; coros parroquiales acompañaron con cantos marianos. El trayecto de 1,4 km se convirtió en catequesis viviente sobre la alegría vocacional.

Cruce de la Puerta Santa e indulgencia plenaria
A las 11:00 a.m. los peregrinos atravesaron la Puerta Santa —una de las cuatro designadas en la región para el Jubileo— obteniendo la indulgencia plenaria por ellos y por los difuntos. El diácono Diego Amariles (Buga) comentó: “Sentimos el abrazo de la misericordia; salimos fortalecidos para servir a una Iglesia viva y santa”.

Misa solemne presidida por el Arzobispo de Cali

La Eucaristía de acción de gracias fue presidida por monseñor Luis Fernando Rodríguez, arzobispo de Cali y metropolitano, y concelebrada por los obispos:

Mons. Rodrigo Gallego Trujillo – Palmira

Mons. César Alcides Balbín – Cartago

Mons. José Roberto Ospina – Buga

Mons. Rubén Darío Jaramillo – Buenaventura

En su homilía, el arzobispo recordó que “el sacerdote solo es creíble cuando arde de esperanza y se inclina para lavar los pies de su pueblo”. Finalizada la misa, todos renovaron públicamente las promesas diaconales y sacerdotales, gesto rubricado por un prolongado aplauso de los fieles presentes.

Encuentro fraterno y bingo vocacional

La jornada continuó con un almuerzo típico valluno en el claustro del seminario. Después, los seminaristas organizaron un bingo vocacional que recaudó fondos para los estudios eclesiásticos. “Fue espacio de risas, anécdotas y memoria agradecida”, relató el P. Carlos Rafael Borja (Cali), quien destacó el reencuentro con condiscípulos de varias diócesis.

Voz de los pastores

Mons. César Alcides Balbín pidió a los laicos “sostener con la oración a quienes sirven desde el altar, para que esta renovación se convierta en comunidades más vivas”.

El P. Johan Gómez subrayó que “volveremos a nuestras parroquias con la misión de ser signos concretos de esperanza”.

Proyección pastoral
La comisión provincial de clero anunció:

Retiros trimestrales conjuntos para continuar la formación permanente.

Creación de una red de apoyo psico‑espiritual para sacerdotes jóvenes.

Una misión popular simultánea en septiembre, orientada a los barrios periféricos de las cinco jurisdicciones.

Balance y gratitud

La organización destacó la coordinación entre el santuario, la Alcaldía de Buga y la Policía Nacional —que acompañó el dispositivo de seguridad—, así como la participación espontánea de centenares de fieles que se unieron a la procesión. Concluido el Jubileo, los presbíteros volvieron a sus territorios “impulsados a encender la llama de la esperanza en cada comunidad del Valle del Cauca”.

Oficina de comunicaciones diocesana

Artículos relacionados

Share This