

Abrirle nuestro corazón a Cristo es dejarnos sanar, renovar y abrazar por su misericordia. Que esta Cuaresma sea un camino de conversión, sin miedo, confiando en que Él viene a transformar nuestra vida.


Abrirle nuestro corazón a Cristo es dejarnos sanar, renovar y abrazar por su misericordia. Que esta Cuaresma sea un camino de conversión, sin miedo, confiando en que Él viene a transformar nuestra vida.
